jueves, 26 de enero de 2017

MALDITO


Perverso, de mala intención y dañadas costumbres.

Un grito retumbó por todas las estancias del viejo sanatorio. Simón despertó sobresaltado, como cada noche a esa hora. Parecía mentira que tras diez años en el San Patricio no se hubiese acostumbrado a las torturas encubiertas que le realizaban a los "enfermos especiales". Esta vez era el turno de Aurora, podría reconocer la dulzura de su voz incluso en los gritos provocados por los experimentos más crueles y terroríficos. Aurora era la única persona que  había conocido que le había dado la oportunidad de ser él mismo, con su locura y su cordura entrelazados en un baile macabro. Ahora, con la banda sonora de su sufrimiento, Simón solo podía planear la muerte de los carniceros que la maltrataban. Podía visualizar nitidamente como les arrancaría la piel a tiras, primero insertando ese pequeño bisturí con el que les gustaba jugar... Luego tirando lenta y dolorosamente... 
"El San Patricio tuvo que cerrar sus
puertas, ahora solo es uno más de esos
 sanatorios mentales abandonados llenos
de fantasmas y recuerdos malditos".

Comenzó a forcejear con las amarras que cada noche las enfermeras le colocaban para que no se escapara y, sorprendido por la facilidad, se despojó de ellas. Corrió hacia la puerta y la encontró desbloqueada, claramente alguien le estaba facilitando la labor. Conocía el camino a la sala de experimentos al dedillo, él también había sido uno de los "pacientes especiales". Sin mirar atrás, se lanzó pasillo arriba, los gritos de Aurora sonando cada vez más fuerte, precipitándose contra sus oídos como dagas mortíferas. Corrió más rápido, la rabia nublando su juicio, su monstruo interior liberándose. Entró en la sala como alma que lleva el diablo o, tal vez, su alma era la del mismísimo diablo. 

Lo único que se supo fue que dos pacientes peligrosos se habían escapado del sanatorio dejando tras ellos un rastro de quince muertos destripados. El San Patricio tuvo que cerrar sus puertas, ahora solo es uno más de esos sanatorios mentales abandonados llenos de fantasmas y recuerdos malditos. 

2 comentarios:

  1. Fantástico relato, has tocado una parte de mi ser con tu escritura, ya que me has recordado mis inicios en la escritura, gracias.

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    1. Muchas gracias por tus comentarios y por leerme. Bienvenido a Yo Pongo las Normas, espero que te sigan gustando mis escritos. Un saludo! :)

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