Mis libros

jueves, 20 de julio de 2017

Hojarasca

1. f. Conjunto de las hojas que han caído de los árboles.


"Su brillante melena dorada
 esparcida como un río
sobre la hierba seca se confundía
con la propia naturaleza".
Sus preciosos ojos grises miraban al cielo sin ver realmente nada. Su brillante melena dorada esparcida como un río sobre la hierba seca se confundía con la propia naturaleza, camuflándola como a una ninfa de los bosques. Sus manos reposaban sobre el suelo, descansando, acostumbrándose a la nueva superficie, abrazándola y aceptándola como a su nuevo hogar. En su mejilla derecha restos de tierra, en su ropa restos de recuerdos de un último encuentro. Todo en su cuerpo espiraba vida, pero solo la espiraba. Su teléfono, olvidado bajo un árbol debido a la torpeza de un último momento reclamaba desesperado, entre melodías disparatadas, la atención de su dueña. Sin embargo, ella no lo oía. Hacía horas que ni oía ni escuchaba nada. Tampoco escuchó el grito del niño que encontró su cuerpo sin vida camuflado con la hojarasca y la hierba de un prado cercano a su casa.



lunes, 17 de julio de 2017

La Gitana


Todo el mundo la conocía como La Gitana. No por su raza, sino por su tez morena y su larga melena. Preciosa, salvaje, nocturna. Malas mañas, mala lengua, buenas piernas. Triste, pero cierto. A La Gitana no se le atribuían grandes proezas más allá de una garganta profunda y una mano larga a la hora de robar carteras. No, a La Gitana se la conocía por su reputación de "sucia" y embustera. Lo que la gente no sabía era que su verdadero nombre era Nerea, que era hija de una madre soltera que le había enseñado el único oficio que conocía: el de ratera. Lo que la gente tampoco sabía era que Nerea tenía cuatro hermanos pequeños y una abuela inválida, que su madre se drogaba y que por falta de estudios nunca había podido optar a un trabajo legal. Le faltaba cultura y le sobraba experiencia. Experiencia que solo la calle le alquilaba. Y digo alquilaba porque nada en esta vida le ha sido gratis a La Gitana. 

martes, 11 de julio de 2017

Ojalá

Denota vivo deseo de que pase algo.

Ojalá la luna me contase cada noche un cuento. Una historia inventada que hable de una sonrisa de marfil y unos profundos ojos color café. Si las estrellas lo escuchasen se pondrían celosas de no ser las que más brillasen en el firmamento. Un cuento sobre el aroma más dulce, sobre el beso más tierno. Un cuento sobre el amor verdadero, sobre los sueños cumplidos, sobre dragones libres y sirenas  pudiendo agitar sus melenas al viento. Sí, al viento. Un cuento en el que hasta las sirenas pueden elegir estar en tierra en lugar de en el mar, donde los dragones no custodien princesas sino que puedan volar allá donde lo deseen, donde los mal juzgados ogros sean príncipes con corazones de oro.


Ojalá la luna pudiese hablarme y contarme todo lo que sueño. Así jamás olvidaría aquello que anhelo en silencio. Un silencio que calla hasta para mis adentros, convirtiéndolo en el secreto mejor guardado de todos los tiempos. Ojalá la luna me regalase un cuento con mis sueños, porque aunque no los recuerde sé que en ellos tú eres el personaje principal.



sábado, 8 de julio de 2017

PARPADEAR

Dicho de la luminosidad de un cuerpo o una imagen: Vacilar u oscilar.

Las luces del techo comenzaron a parpadear, era la hora. Desde que Carlota había despertado en aquella lúgubre habitación metida en una jaula y rodeada de otros en su misma situación, había aprendido a interpretar las señales y hasta a adelantarse a los movimientos del monstruo. Todos los días, las luces comenzaban a tintinear hasta que solo una conseguía mantenerse encendida. Era el aviso de que la bestia estaba en camino. Mientras el silencio se apoderaba de todo a su alrededor, la sombra de su captor se dibujaba en la pared más alejada. En su mente aquello tardaba minutos, pero sabía que en realidad solo unos tristes veinte segundos transcurrían a lo largo de toda la escena. Cuando la silueta del secuestrador atravesó la oscuridad y se situó bajo la única luz todavía encendida el ritual se dio comienzo. Sus compañeros de cautiverio comenzaron a temblar, a lloriquear y a suplicar en susurros por su vida. Sin embargo, el monstruo parecía no oírlos. Sin más preámbulos se dirigió directamente hacia la jaula en la que mantenía a Carlota. No fueron necesarias las palabras para que la muchacha entendiese. Sin dudar, sin pestañear y casi sin respirar levantó su dedo índice y señaló a la mujer enjaulada tres metros más allá de su celda. El monstruo se giró bruscamente y arrastró a la mujer fuera de su jaula. Los gritos se escucharon  más fuerte que los truenos en una noche de tormenta. Una lágrima silenciosa se precipitó por el rostro de Carlota bajo la asqueada mirada de los allí presentes. Carlota, sin saber porqué había sido elegida por la bestia para escoger el menú de cada día. Ese era el trato, elegir a los muertos a cambio de su vida. 




viernes, 7 de julio de 2017

Alma

Principio que da forma y organiza el dinamismo vegetativo, sensitivo e intelectual de la vida.


Dicen que la sonrisa es el reflejo del alma, sin embargo también es cierto que del dicho al hecho hay un trecho. No, tú sonrisa no reflejaba tu alma. Tu sonrisa era brillante, cálida, encantadora... y mentirosa. Tu sonrisa era amable, tímida, adorable... Al menos al principio. Más tarde se convirtió en una mueca diabólica acompañada por un brillo sádico en tu mirada. Aquella sonrisa que me engatusó duró un suspiro, un latido de mi corazón acelerado. Aquella luminosidad acompañada siempre de dulces caricias se convirtió demasiado rápido en oscuridad amenizada por hematomas y mi sangre derramada. Las promesas y los "te quiero" se quebraron como alguno de mis huesos. Los maravillosos planes de futuro fueron sustituidos por gritos y lágrimas de dolor.

Y ahora aquí me hallo, en el borde de una cornisa en lo alto de un edificio de once pisos, debatiéndome entre saltar o echar a correr, porque lo único que tengo claro es que en tus manos no voy a volver a caer.